
Hay artistas que te marcan para siempre, no sólo por la música que hicieron o que siguen haciendo, sino por la forma en que cambiaron la manera de entender lo que la música podía ser, un estandarte, una causa, una expresión… mucho más que acordes y letras, y así es Kim Gordon, ella es una de esas figuras, una pionera del noise rock, fuerza creativa detrás de “Sonic Youth”, artista visual, escritora, ícono, una figura o ejemplo para las mujeres que toman su carrera como inspiración, presencia clave en la cultura alternativa de Nueva York durante décadas… Pero más allá de las etiquetas o de todas las cosas bonitas y curriculares que pudiéramos integrar a su biografía, Kim siempre ha tenido algo que la distingue: una curiosidad feroz por seguir creando, y una visión que se redescubre, se reinventa, que no se rinde y que sabe sonar a su estilo, a su ritmo, a su manera.
Y eso sin duda, se siente en “PLAY ME”, su tercer álbum solista, el cuál fue publicado el pasado 13 de marzo a través del sello Matador Records y que nos hemos dado a la tarea de escuchar, de sentir, de desmenuzar y de vivir para adentrarnos a la esencia pura de Gordon.
“PLAY ME” es un disco con una magia especial, que se siente breve, pero es directo, maduro y eléctrico, cargado de una energía nerviosa y punzante que entremezcla ritmos, que confirma algo que a estas alturas ya parece obvio, Kim no vive de la nostalgia, sigue empujando hacia adelante, sigue creando, no busca sonar a nada ni a nadie, sólo busca existir, ser. Busca ser directo, como la trayectoria de una flecha que da justo en el centro… Es un álbum que se siente ligero, que pasa rápido, que tiene 12 tracks cortos que fluyen rápido, y que se conectan entre si, así que si lo escuchas directo o lo pones en aleatorio, puedes mantenerlo en un loop agradable, que no se siente plano, sino que te hace entrar a un paisaje sonoro inquieto.


Con beats secos, bajos pesados, texturas industriales, distorsiones y una voz que se mueve entre el spoken word, los susurros armónicos y los comentario irónicos, Kim observa el presente con esa mezcla de distancia y lucidez que siempre ha tenido, con esa visión fuerte que alimenta a la cultura del algoritmo desde una visión de confrontación que absorbe esa sensación de que vivimos en un mundo cada vez más raro, más acelerado, más difícil de descifrar, pero que aún así decidimos sobrellevar y fluir con lo que hay.
El track que da título al disco, “PLAY ME”, funciona como la puerta de entrada a ese universo inquietante. El groove es hipnótico, casi se siente minimalista, y se nutre de pulsos cercanos al hip-hop experimental y pequeños destellos de jazz que lo hacen impredecible. Kim por su parte, no canta en el sentido tradicional, sino que más bien lanza frases como si estuviera narrando una escena desde dentro de la ciudad, como si enmarcara la vida cotidiana en una obra musical que se siente como un soundtrack de la vida diaria, de recuerdos cotidianos.
El video que acompaña la canción, fue dirigido por Barney Clay (puedes verlo aquí abajo), y nos ayuda a reforzar esa sensación extraña que se siente como cuando el día a dia pasa tan rápido que te sientes casi entumecido, como en una especie de piloto automático en una sociedad en la que todos están conectados y son ajenos a la vez… Gordon camina por un centro comercial en el que es captada con cámaras que parecen de vigilancia, como si el mundo entero estuviera siendo observado por algo que no podemos cambiar, como si fuéramos espectadores de nuestra propia identidad, pero desde afuera, con una estética que se siente fría, y eso es lo que lo hace ligeramente inquietante, naturalmente, va de la mano con esa línea guía que nos habla su forma de entender el arte, siempre un poco incómoda, siempre con algo que decir sin explicarlo del todo.
Antes de eso ya habíamos tenido una pista importante con “NOT TODAY”, uno de los primeros adelantos del álbum, una canción que nos sorprende por su suavidad, en la que Kim canta con una calma tal, que pareciera que su voz flota como un recuerdo, casi como si fuera más una textura que un sonido. Este video en especial, fue dirigido por Rodarte y filmado por Christopher Blauvelt, y la vemos distinta, la vemos bailando, jugando basquetbol y recorriendo una casa luminosa con una inesperada naturalidad que se vuelve liberadora en esas imágenes, casi como una coreografía teatral en la que vemos a una artista legendaria que sigue moviéndose con curiosidad entre lo visual, el sonido y la realidad.
Si bien, este álbum podría decir que es como una especie de collage sonoro, una fusión de ritmos, de emociones, de tensiones, de conceptos, en dónde vamos desde lo juguetón hasta lo sarcástico, y es que si viéramos a este álbum como una persona, sabríamos que nos estaría sonriendo con un rostro misterioso, en el que no sabes del todo de qué va la sonrisa. Este material es un recorrido artístico desde el interior de la peculiar mente de Kim Gordon, quien es y será siempre más que una artista, una exploradora incansable, y quizá eso es lo más admirable de todo, ya que después de más de cuarenta años de carrera, Kim Gordon sigue creando con un apetito fuerte, feroz… y como mencioné antes, no intenta sonar nostálgica, sino que simplemente sigue experimentando, mezclando sonidos nuevos con la misma libertad que tenía cuando empezó en la escena under de New York.
Musicalmente, “PLAY ME” es un disco que podría definir con 2 palabras, como ritmo y actitud, nos da demasiados elementos muy bien mezclados, en dónde hay bajos gruesos, beats que mezclan industrial, hip-hop abstracto y la energía casual del noise y más elementos que nos recuerdan lo que ayudó a definir hace décadas a Kim Gordon, con esas pequeñas cápsulas de tensión sonora en dónde sentimos ese humor oscuro que atraviesa todo el álbum, esto por supuesto desde un sentido real, no desde algo que se siente ficticio.

Tracklist “PLAY ME“:
- PLAY ME
- GIRL WITH A LOOK
- NO HANDS
- BLACK OUT
- DIRTY TECH
- NOT TODAY
- BUSY BEE
- SQUARE JAW
- SUBCON
- POST EMPIRE
- NAIL BITER
- BYEBYE25!
Algo importante para agregar y tomar en cuenta es, que este material no sólo nos abre más puertas hacia el sonido, la mente y la trayectoria de Gordon, sino que también nos deja ver su versatilidad y la de las personas que se sumaron al proyecto, tal es ese caso de Dave Grohl (así es, el frontman de For Fighters), quién se sumó a la batería en el sencillo “BUSY BEE”.
Escuchar “PLAY ME” deja una sensación clara: estamos frente a una artista que ayudó a cambiar la historia del rock, pero que todavía tiene algo que decir sobre el presente, así que sí, vale la pena sumergirse en este disco con los oídos y la mente bien abiertos, y dejarse llevar por su ritmo extraño, por su ironía, por sus momentos de ruido que le dan esa belleza inesperada, porque si algo nos ha enseñado Kim Gordon todos estos años es que la música también puede ser un lugar para cuestionarnos, para experimentar y seguir imaginando. Y si “PLAY ME” es una señal de hacia dónde quiere ir ahora, entonces conviene mantener la mirada puesta en Kim, porque todavía hay mucho por escuchar.
Aquí te dejamos un clip más, para sumergirte en la esencia de PLAY ME. Te invitamos a mantenerte conectado con Kim para descubrir más de su mente y su sonido. Cuéntanos en comentarios a través del blog, a ti qué te pareció el álbum.


