#Review 4 Estrellas: “Irreversible” (álbum) de Brigitte Calls Me Baby, un material nostálgico, romántico, profundo e irremediablemente seductor…

Le dimos 4 estrellas a “Irreversible”, su segundo álbum de estudio con el que el grupo continúa expandiendo una estética que bebe del indie rock, del new wave y del romanticismo dramático del pop clásico, pero que logra sentirse fresca y contemporánea. No se trata de replicar el pasado con cosas que se sientan como un cover ni de vivir únicamente de la nostalgia, más bien, el disco toma esas influencias y las reinventa con una sensibilidad moderna que resulta profundamente seductora.

En un panorama musical donde muchas bandas parecen seguir fórmulas cada vez más parecidas entre sí, encontrar un proyecto que rescate la emoción, el romanticismo y una identidad sonora clara se vuelve cada vez más raro, y eso nos resulta refrescante. Es precisamente ahí donde aparece Brigitte Calls Me Baby, una banda originaria de Chicago que en pocos años ha construido un universo muy particular dentro del indie actual, dándonos una identidad que nace de una clara inspiración ochentera y se nutre de toques sonoros de los 60s y 70s de la escena indie y alternativa, principalmente del Reino Unido.

Brigitte Calls Me Baby es una banda que nos sabe a nostalgia, que nos hace viajar a un pequeño universo que se siente como estar en casa, como recuerdos de algo que curiosamente aún no vivimos o un lugar que no conocemos pero que nos morimos por descubrir y sumergirnos porque se siente familiar. Su sonido es adictivo, envolvente, romántico y profundo, y por su parte, la voz de su vocalista Wes Leavins nos seduce, se siente irresistible y nos permite perdernos en una fantasía sonora que te hace bailar, mover los pies o querer recostarte en el suelo a contemplar tu propia existencia, y que incluso parece coquetearte al oído cuando la escuchas… algo parecido a lo que estoy practicante segura de que debieron sentir nuestras abuelas cuando escucharon a un joven y seductor Elvis Presley sonar por primera vez en la radio.

Esas letras profundas, que combinan lo casual con lo poético, y se funden con el aterciopelado y magnético tono vocal de Wes, acompañado por las guitarras brillantes de Jack Fluegel y Trevor Lynch, los bajos punzantes de Devin Wessels y la batería con una cadencia precisa de Jeremy Benshish, nos dan música que se siente elegante pero no aburrida, hace que este álbum funcione con mucha naturalidad y sea casi inmediata la conexión porque nos reconocemos en esa esencia. La banda construye atmósferas donde la melancolía y el romance conviven con una energía casi hipnótica, permitiendo que cada canción se sienta como un pequeño viaje emocional a casa, y eso, es precisamente lo que nos incita a perdernos en su concepto.

Si bien, yo los descubrí el año pasado gracias al cover del icónico hit de George Michael “Careless Whisper” que respeta al original pero lo reinterpreta de una forma sensual y adictiva y lo hacen suyo, me perdí después en su primer álbum, con el que terminaron por conquistarme de forma rápida, profunda e irremediable con su estilo y sonido, y ahora aquí estamos, hablando de su nuevo material, que vuelve a hacerme sentir que estoy conectada y soy atraída como abeja a la flor, porque te hacen sentir que no los descubriste, sino que los reconociste, que la música nace en tu mente y ellos sólo le dan voz. Este álbum suena a nostalgia, pero no a algo que simplemente repite lo mismo de siempre o que intenta hacer covers o música que parezca un cover. Aquí hay una inspiración que se refresca y se reinventa, que se siente madura y clara, que no vacila. Nos dan amor de toques a veces románticos, y a veces con tintes más ácidos, nos da un amor que se siente personal, que añora, que se siente como una declaración inminente y urgente, nos dan un indie con un sabor nostálgico, y eso nos enamora, nos seduce, y sobre todo, nos convence.

La banda tiene además una narrativa emocional muy definida, sabe jugar con las emociones y, de una forma oscura, casi perversa, nos envuelve y nos cautiva, porque como he dicho antes (quizás más veces de las que debería) nos da pasión, misterio y calidez al mismo tiempo. Busca sonar a un recuerdo que no sabíamos que teníamos, pero en el que inevitablemente queremos quedarnos.

Brigitte Calls Me Baby, press shot.

Si bien, como mencioné arriba, ellos hacen de su mezcla sonora, un género que invita a la música a volver a latir, a dejar de lado la idea comercial de la fórmula que es ya un poco repetitiva allá afuera, nos acercan a una escuela que se siente elegante, que se siente bien pensada, que es emotiva y profunda, pero no de una forma fanática, sino de una forma poética, en la que el romance se pasea por tus venas, con su lenguaje metafórico algunas veces y directo en otras. Es como un hechizo con bajos punzantes y clásicos, una batería con una cadencia impecable y unas guitarras brillantes y refrescantes que en conjunto con esa voz aterciopelada, gruesa, profunda, oscura, nos hacen sentir que la melancolía renace y se vuelve moderna, himnos de amor poético para una nueva generación.

En un momento donde muchas propuestas parecen repetirse, Brigitte Calls Me Baby propone algo refrescante, un indie que vuelve a latir… con 11 poderosos tracks, de los cuales puedo mencionar que los que más resonaron conmigo y pasaron en automático a mi playlist de favoritos y recomendaciones del año, fueron “Slumber Party”, “I Can Take the Sun Out of the Sky” y “The Early Days of Love”. Si bien, para muchos sonará la clara herencia de bandas como The Smiths, toques de The Cure, Echo & the Bunnymen o The Strokes, y un guiño a Roy Orbison, Elvis Presley y naturalmente a Morrissey por el calor de voz pero sin decir que no pueden tocar porque están cansados… para mi, es una forma halagadora de comenzar su carrera con una crítica que los va a abrigar con caber un poco en esas etiquetas (lo cual podría ser un arma de doble filo, porque muchos los obligarán a competir con eso mismo), pero demostrando con su música misma y estilo, que no lo están replicando, sino que están haciendo a esa escuela renacer para las nuevas generaciones, pero de una forma fresca, oscura, profunda, romántica y que abrazará la melancolía porque sabe a casa.

Como resultado, este álbum es una obra que está hecha para funcionar, para conectar y para durar, para encontrar oídos para seducir, y es que “Irreversible” termina siendo exactamente eso, himnos de amor poético para una nueva generación que va a conquistar a su paso, a generaciones anteriores irremediablemente. Un disco que confirma que la nostalgia, cuando se hace con sensibilidad y visión, puede convertirse en una de las formas más seductoras de crear algo nuevo.

Por eso, con este material de 4 estrellas, les recomendamos estar conectados y atentos a este proyecto porque estoy segura de que nos seguirán sorprendiendo; y por supuesto que los invitamos a escuchar a la banda, no solo porque de forma personal me guste, sino porque de verdad resulta refrescante en un entorno que suena todo tan igual últimamente. 

Aquí te dejamos el álbum “Irresistible” de Brigitte Calls Me Baby, para que te adentres a su nostálgico, seductor y apasionante magia sonora, esperando muy pronto, poder tenerlos en México para escuchar este álbum en vivo.

Y por supuesto, te compartimos tambien un par de videoclips oficiales para que te conectes mucho más con esta banda que es sin duda una de nuestras recomendaciones del año:

Barbie Mntr

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