
2025 fue uno de esos años en los que la música perdió a grandes voces, productores, músicos…pero también nos recordó que sus legados serán inolvidables. Estas personalidades no solo hicieron música, sino que construyeron sonidos, conceptos y experiencias completas que nos acompañaron en distintas etapas, que nos enseñaron a sentir, a resistir, a bailar, a llorar o simplemente darle sentido a nuestras vidas.
En este artículo, integramos a algunas leyendas que partieron de este mundo en este 2025, pero que vivirán para siempre con su legado, y aunque sabemos que en esta lista faltan muchos nombres que también se despidieron como Chris Rea, Phil Vinall, Xava Drago, Perry Bamonte, Mark Volman, Sofia Gubaidulina, Chuck Mangione, Jellybean Johnson, Connie Francis, David Ball, entre muchos más, el legado que dejaron en la historia del mundo y la cultura de la música es inmenso y eterno.
Brenton Wood:

Brenton Wood nació el 26 de julio de 1941 en Shreveport, Luisiana, y falleció el 3 de enero del 2025 en California, dejando detrás una carrera que quizá nunca fue ruidosa, pero sí profundamente influyente. Cantante, compositor y tecladista, fue una figura clave del soul y R&B de los años 60, con una sensibilidad pop que lo volvió cercano y atemporal. Su música tenía algo especial: sonaba optimista sin ser ingenua, emotiva sin caer en el dramatismo.
Canciones como “Gimme Little Sign”, “The Oogum Boogum Song” y “Baby You Got It” definieron una época y, décadas después, siguen apareciendo en películas, series y playlists, conectando generaciones sin esfuerzo.
Wood entendía el poder de una buena melodía y un groove honesto, y eso se nota en cada grabación.
Su legado vive en ese soul luminoso que no envejece y en demostrar que no todos los grandes nombres necesitan escándalo o excesos para quedarse para siempre.
Marianne Faithfull:
Marianne Faithfull nació en Londres el 29 de diciembre de 1946 y falleció el 30 de enero del 2025, dejando una de las trayectorias más intensas y humanas de la música británica. Cantante, actriz y figura cultural, comenzó como una joven promesa del folk-pop en los años 60, pero su historia fue mucho más allá de ese inicio luminoso.
De la delicadeza de “As Tears Go By” pasó a una voz rota, áspera y profundamente honesta en discos como Broken English, con canciones como “Sister Morphine” y “Why’d Ya Do It?”, donde convirtió su experiencia personal en arte sin filtros. Marianne no ocultó sus caídas: las transformó en identidad artística.

Para entender su dimensión completa, son esenciales el documental “Dreaming My Dreams” y su autobiografía “Faithfull“. Su legado es haber demostrado que el arte verdadero no siempre es cómodo, pero sí profundamente necesario.
Roberta Flack:

Roberta Flack nació el 10 de febrero de 1937 en Carolina del Norte y falleció el 24 de febrero de 2025, dejando una huella indeleble en el soul, R&B y pop. Pianista de formación clásica, cantante de sensibilidad absoluta y educadora, Flack cambió la forma de entender la interpretación vocal: no cantaba para impresionar, cantaba para conectar.
Con canciones como “The First Time Ever I Saw Your Face”, “Killing Me Softly With His Song” y “Feel Like Makin’ Love”, redefinió el concepto de intimidad en la música popular. Cada palabra parecía medida, cada silencio tenía intención.
Su legado vive en todas las voces que entienden que la emoción no necesita exagerarse para ser poderosa. Roberta Flack enseñó que cantar bajito también puede sacudir el alma con la música en la que nos entrego su apasionado corazón.
Paquita la del Barrio:
Paquita la del Barrio, la reina del barrio que nació en Veracruz el 2 de abril de 1947 y se convirtió en leyenda, quien falleció el 17 de febrero del 2025 dejando una marca profunda en la música mexicana y en la cultura popular. Solista, figura frontal y sin concesiones, hizo del escenario un espacio de catarsis colectiva.
Con himnos como “Rata de dos patas”, “Tres veces te engañé” y “Cheque en blanco”, Paquita le puso voz al enojo, al dolor y a la dignidad de millones de personas. Cantó lo que muchos sentían pero no sabían cómo decir, y lo hizo sin pedir permiso.

Su legado va más allá de la música: Paquita fue un símbolo de resistencia emocional, de carácter y de verdad.
Documentales, entrevistas y bioseries ayudan a entender su impacto, pero su fuerza real vive en cada vez que alguien canta sus letras como acto de liberación.
Sly Stone:

Sly Stone nació el 15 de marzo de 1943 en Texas y falleció el 9 de junio del 2025, pero su influencia sigue presente en gran parte de la música moderna.
Como líder de Sly & The Family Stone, fue un visionario que rompió barreras raciales, sonoras y culturales, fusionando funk, soul, rock y psicodelia de forma revolucionaria.
Canciones como “Everyday People”, “Dance to the Music” y “Family Affair” no solo hicieron bailar al mundo, también hablaron de inclusión, identidad y cambio social en un momento clave de la historia.
Para entender su impacto es imprescindible el documental “Summer of Soul“. Su legado es haber demostrado que la música puede ser política sin perder groove, y festiva sin dejar de decir algo importante.
Ozzy Osbourne:
El único e inigualable Príncipe de las Tinieblas… Ozzy Osbourne nació el 3 de diciembre de 1948 en Birmingham, Inglaterra, y falleció el 22 de julio del 2025, cerrando uno de los capítulos más influyentes del rock, en el que incluso su despedida en vida, nos dió un histórico y memorable show de despedida.
Fue el divertido y alocado vocalista de Black Sabbath, y a su vez, un solista icónico. fue uno de los arquitectos fundamentales del heavy metal.
Con canciones como “Paranoid”, “Iron Man” y “Crazy Train”, ayudó a definir un sonido, una estética y una actitud que marcaron generaciones.

Más allá del personaje, Ozzy fue un sobreviviente que convirtió sus excesos y caídas en parte de su narrativa artística.
Documentales como “God Bless Ozzy Osbourne” y su autobiografía revelan al hombre detrás del mito. Su legado es la certeza de que incluso desde la oscuridad se puede crear algo eterno.
Ace Frehley:

Ace Frehley nació el 27 de abril de 1952 en Nueva York y falleció el 16 de octubre del 2025. Guitarrista fundador de KISS, fue una pieza clave tanto en el sonido como en la imagen de una de las bandas más grandes del rock.
Riffs como los de “Cold Gin”, “Love Gun” y su éxito solista “New York Groove” siguen siendo referencia obligada. Frehley entendió que la guitarra también podía ser personaje, actitud y espectáculo.
Su legado vive en miles de guitarristas que aprendieron que tocar bien es importante, pero tener identidad lo es aún más.
Sam Rivers:
El tan querido Sam Rivers nació el 2 de septiembre de 1977 en Florida y falleció 18 de octubre del 2025. Como bajista de Limp Bizkit, fue parte esencial del sonido que definió el cambio de milenio.
Canciones como “Nookie”, “Break Stuff” y “Take a Look Around” se convirtieron en himnos generacionales, reflejando enojo, frustración y catarsis juvenil.
Su legado está ligado a una era cultural completa: el nu metal como expresión de una generación que necesitaba ruido para decir lo que sentía.

Rick Davies:

Rick Davies, cofundador de Supertramp, nació en Inglaterra el 22 de julio de 1944 y falleció el 6 de septiembre del 2025. Fue un emblemático e irremplazable tecladista, compositor, voz principal, y la mente detrás de algunas de las canciones más introspectivas del rock de los 70.
“The Logical Song”, “Dreamer” y “Take the Long Way Home” siguen resonando por su honestidad emocional y vigencia lírica.
Su legado es haber hecho del rock un espacio para la reflexión personal sin perder alcance masivo.
Hermeto Pascoal:
Hermeto Pascoal nació en Lagoa da Canoa, Brasil el 22 de junio de 1936, y falleció el 13 de septiembre del 2025 dejando uno de los legados más singulares y libres de la música del siglo XX. Multiinstrumentista, compositor y experimentador incansable, Hermeto fue una figura clave del jazz brasileño, pero reducirlo a un género sería injusto: su obra cruzó la música popular, el jazz, la improvisación libre y lo experimental sin pedir permiso.
Con piezas como “Bebê”, “Música da Lagoa” y “Chorinho pra Ele”, Pascoal demostró que cualquier sonido (desde una tetera hasta el canto de animales) podía ser música si se escuchaba con atención. Colaboró con figuras como Miles Davis y dejó una huella profunda en músicos de todo el mundo.

Su legado es el de la curiosidad absoluta y la libertad creativa. Documentales y registros en vivo muestran a un artista que nunca dejó de jugar, recordándonos que la música también puede ser asombro puro.
John Lodge:

Igual que Ozzy, John Lodge también nació en Birmingham, Inglaterra, sólo que el 20 de julio de 1943, y falleció el 10 de octubre del 2025. Bajista, compositor y voz esencial de The Moody Blues, fue parte de una banda que ayudó a construir el puente entre el rock, la psicodelia y la música sinfónica.
Canciones como “Isn’t Life Strange”, “Ride My See-Saw” y “I’m Just a Singer (In a Rock and Roll Band)” llevan su sello: introspección, melodía expansiva y una visión casi filosófica del rock. Lodge no solo tocaba el bajo, construía paisajes emocionales.
Su legado vive en el rock progresivo y en esa idea de que la música popular también puede invitarte a pensar y sentir más profundo sin dejar de ser música de culto.
Les Binks:
El gran Les Binks nació el 5 de abril de 1948 en Irlanda del Norte y el 15 de abril del 2025 falleció. Baterista de Judas Priest durante una etapa clave, fue parte fundamental del sonido que terminó de definir el heavy metal clásico a finales de los 70.
Su trabajo en discos como Stained Class y Killing Machine quedó inmortalizado en canciones como “Exciter”, “Hell Bent for Leather” y “Beyond the Realms of Death”, donde su estilo preciso y poderoso ayudó a elevar la intensidad de la banda.

Binks dejó un legado silencioso pero sólido: el de un músico que entendía que la fuerza también está en el control y la precisión.
Su influencia sigue presente en generaciones de bateristas de metal.
Jimmy Cliff:

El legendario rey del reggae, Jimmy Cliff nació el 30 de julio de 1944 en Somerset, Jamaica, y falleció el 24 de noviembre del 2025, dejando un legado que trascendió la música para convertirse en identidad cultural. Cantante, compositor y actor, fue uno de los grandes embajadores globales del reggae, incluso antes de que el género alcanzara su explosión mundial.
Canciones como “The Harder They Come”, “Many Rivers to Cross” y “You Can Get It If You Really Want” no solo fueron éxitos, fueron mensajes de resistencia, esperanza y dignidad. Su papel en la película “The Harder They Come” es clave para entender su impacto cultural.
Jimmy Cliff dejó claro que el reggae no era solo ritmo, sino una forma de contar historias reales. Su legado sigue vivo en cada canción que habla de lucha sin perder la luz, pues él le dió voz a un pueblo, y abrió la puerta a ser figuras mundiales a muchas generaciones nuevas de reggae, incluyendo a Bob Marley.
Brian Wilson:
Brian Wilson nació el 20 de junio de 1942 en California y falleció el 11 de junio del 2025. Un gran compositor, productor y genio creativo de The Beach Boys, cambió para siempre la historia del pop.
Con “God Only Knows”, “Good Vibrations” y “Wouldn’t It Be Nice”, llevó la producción musical a un nuevo nivel, usando el estudio como instrumento y la vulnerabilidad como motor creativo.
Películas como “Love & Mercy” ayudan a entender su mente brillante y frágil. Su legado es la belleza imperfecta hecha armonía eterna.

D’Angelo:

El talentoso y virtuoso genio musical, D’Angelo nació el 11 de febrero de 1974 en Richmond, Virginia, y falleció el 14 de octubre del 2025.
Cantante, compositor, productor y multiinstrumentista, fue una de las figuras más influyentes del neo soul, redefiniendo el R&B contemporáneo con una sensibilidad profunda y artesanal.
Con discos como Brown Sugar, Voodoo y Black Messiah, y canciones como “Untitled (How Does It Feel)”, “Lady” y “Really Love”, D’Angelo cambió la conversación sobre el groove, el silencio y la emoción en la música negra moderna.
Su legado es el de la honestidad artística absoluta: hacer música sin prisa, sin fórmulas, poniendo el alma por delante. Documentales y análisis musicales siguen desentrañando su impacto generacional.
Patrick Walden:
Patrick Walden nació el 5 de octubre de 1978 en Londres y falleció el 20 de junio del 2025. Guitarrista de The Libertines y posteriormente, a su salida de la banda, formó Babyshambles junto a Doherty.
Fue parte del núcleo creativo que devolvió crudeza, romanticismo y caos al rock británico de los 2000, siendo sin duda una de las personalidades que llenó de energía a la escena, pues era reconocido como un ser divertido y fiestero.
Su guitarra quedó marcada en canciones como “Can’t Stand Me Now”, “Time for Heroes” y “Up the Bracket”, aportando una tensión emocional que definió el sonido de la banda en su etapa más visceral.

Walden representa ese espíritu del rock: imperfecto, salvaje, profundo y enérgico, pero honesto, donde la emoción siempre importa más que la pulcritud.
Su legado vive en el revival indie y en bandas que siguen apostando por la autenticidad y no sólo por vender más.
Gary (Mani) Mounfield:

Gary Mounfield, mejor conocido como Mani, nació el 29 de diciembre de 1946 en Manchester, Inglaterra, y falleció el pasado 30 de enero del 2025. Bajista fundamental del sonido británico, fue pieza clave tanto en The Stone Roses como en Primal Scream, dos proyectos esenciales para entender la música alternativa del Reino Unido.
Su bajo en canciones como “I Wanna Be Adored”, “Fools Gold” y “Loaded” no solo sostenía la canción: la empujaba hacia adelante con groove, actitud y psicodelia. Mani entendía el bajo como motor emocional.
Su gran legado está en el ADN del britpop, el madchester y la electrónica-rock. Fue en toda la extensión de la palabra, un músico que demostró que el bajo también puede ser protagonista, un protagonista que pareciera silencioso, pero fue pieza clave de una inmensa revolución sonora.
Y aunque en esta lista hacen falta muchos nombres legendarios que nos dejaron en este 2025 y que seguirán sonando en el soundtrack de nuestras vidas, y dejaron en la historia del mundo muchas piezas hermosas que fueron consuelo, alegría, revolución, anarquía, paz y un mucho más… seguiremos celebrando su gran legado, pues la música tiene algo que ningún otro arte puede ofrecer: permanecer en la vida, mente y corazón del mundo, incluso cuando quienes la crearon ya no están. Estas figuras que despedimos en 2025 no solo nos dejaron canciones, discos o conciertos, nos dejaron refugios emocionales, identidades compartidas y soundtracks personales que siguen y seguirán acompañándonos sin pedir permiso.
Recordarlos no es un ejercicio de nostalgia, sino de reconocimiento y honor… Sus obras seguirán guiando e inspirando a nuevas generaciones, influyendo en los sonidos, actitudes y formas de entender la música como experiencia, memoria y resistencia. Porque mientras alguien vuelva a darle play a una de estas canciones, mientras una voz nos sacuda o un riff nos haga cerrar los ojos, su legado seguirá vivo. Y eso, al final, es la forma más honesta de inmortalidad.


